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sábado, 25 de enero de 2020

El marxismo cultural en Canadá. Por Juan Etchebarne Gainza

sábado, enero 25, 2020 0
El marxismo cultural en Canadá. Por Juan Etchebarne Gainza

Gracias al eminente intelectual argentino residente en Canadá, Pablo Muñoz Iturrieta,  tuve la noticia de enterarme la avanzada cultural totalitaria que lleva la delantera en Canadá desde 1968.
Pierre Trudeau, hombre de pensamiento maoísta y padre del actual primer ministro Justin, fue el artífice.

Nació en 1919 en Montreal (Quebec), hijo de padre francés y madre escocesa. Pese a ser criado dentro de una familia adinerada y profesar la fè católica (la patología del resentimiento no discrimina credo ni status social), ser educado en Harvard, encontrándose enfilado en el partido liberal canadiense, fue un reformador e impulsor de la “revolución silente” que promovía su íntimo amigo el tiranuelo Fidel Castro (la doctora Hilda Molina en una entrevista en La Nación + ilustra acerca de la “revolución silente” y cómo el régimen cubano tiene una virtual “ciudad de pensamiento” sic al servicio de ello).

Pierre Elliot Trudeau empezó su labor de “zapador social” como abogado integrando la Secretaria de Gabinete en Ottawa, siendo el principal asesor en cuestiones de derecho laboral y libertades civiles (conocido nicho de gramscianos).

En 1967 fue promovido a ministro de justicia, donde practicó reformas liberales promoviendo el aborto y la homosexualidad.

En 1968 alcanzó por primera vez el cargo de primer ministro de Canadá. En 1972 fue reelecto con el apoyo de los socialdemócratas del NDP.

“En 1976 visitó a Cuba, visita en la que llevó a su familia. Fue el primer jefe de estado de un país miembro de la OTAN que lo hizo. Fidel Castro incluso cargó al tercer hijo de Trudeau, Michael, y ambos políticos establecieron una fuerte amistad, que solo terminaría con la muerte de Trudeau en el 2000. Castro acudiría a su funeral, donde saludaría a toda la familia Trudeau”.

Luego de esta introducción nos sumergimos en la ortodoxia de su vástago, el carilindo Justín Trudeau. Éste ha establecido un régimen “de buenos modales” con el más sofisticado aparato de opresión psicológica estatal.

Ha extirpado la presencia católica en todo Quebec, confiscando colegios, hospitales y asilos de impronta confesional.

Ha censurado a todo el obispado canadiense imponiendo pena de prisión efectivamente a quien proclame que el matrimonio solo se logra entre el hombre y la mujer.

Ha impuesto una rígida agenda escolar e intra familiar abrazando la “ideología de género”. Tanto es así que ha suprimido la patria potestad de los padres (Argentina también lo ha hecho con la sanción del Nuevo Código

Civil durante el régimen kirchnerista). Por lo cual si un progenitor le cuestiona a su hijo infante la identidad genérica que quiere adoptar y el Estado toma conocimiento de ello, automáticamente cae una asistente social al hogar y se lleva manu militari a los hijos a un pupilado de adoctrinamiento. Y si ello sucede, el fisco canadiense cataloga a los progenitores de “homofobia” o “transfóbicos” imponiéndoles severísimas multas y hasta hacerlos despedir de sus respectivos trabajos (esto está llegando poco a poco a la Argentina tanto de la mano de Mauricio Macri u Horacio Rodriguez Larreta como de Alberto Fernández).

Como al enviar a un hijo a una escuela pública o colegio privado contrae la perversión de éste, ello ha fomentando la educación Inter hogareña y el exilio de cientos de familias canadienses a Guatemala, evadiendo la persecución política y adoctrinamiento cultural nocivos.  Lo cual ha motivado la condena de Su Santidad Benedicto XVI y el enmudecimiento de Jorge Bergoglio.

Hoy el trapo arcoíris LGTB, izada por el propio Justín Trudeau, ondea junto al Pabellón Canadiense en lugares públicos. Pero aquella “bandera” trasciende el aspecto LGTB y representa la nueva ética del marxismo cultural gramsciano, sus promotores no son ya homosexuales sino activistas héteros organizados.

Esta ética gramsciana sobrepasa la mera orientación sexual y mediante la promoción de géneros animalizados, familias poliparentales y extinción de costumbres heteronormativas impulsa el “transhumanismo” que es un claro ataque a la supervivencia de la especie humana.

Con el movimiento de pinza o de doble envolvimiento que efectúan el liberalismo en conjunto con el socialismo comunizante (el liberalismo es el precursor químico del socialismo igualitario o comunitario, no es casual que rancios marxistas como Vargas Llosa, Kovadloff, Leuco o Aguinis se hallan pasado al liberalismo), a ello nos está arrastrado la dinastía Trudeau y es bueno que el planeta se entere.

Fuente: prensarepublicana.com

viernes, 24 de enero de 2020

La demolición de Occidente

viernes, enero 24, 2020 0
La demolición de Occidente

Ya no estamos en la decadencia, sino en el final. No en la Roma del siglo IV, sino en la del 450. Recordemos que la Urbe cayó en 476 y nadie se lo tomó a la tremenda. El paso del imperio a las monarquías bárbaras fue mucho más suave de lo que las películas de peplum nos cuentan. La vida romana siguió en Italia por la lenta pendiente de la extinción hasta las guerras del siglo VI y la invasión lombarda. Los patricios y senadores mantenían sus fincas y los romanos ya no formaban un populus desde hacía siglos, sino que eran una masa de ilotas que malvivían bajo la tiranía de unos oligarcas que consideraban que era más rentable pagar mercenarios bárbaros que armar al propio pueblo. Si había que sustituir al emperador por un rey germano, tampoco pasaba gran cosa. La vieja identidad quírite ya había sido convenientemente vejada por el universalismo estoico y cristiano, que así justificaba el dominio bárbaro.

Las civilizaciones no perecen como las personas, su muerte dura siglos y siempre es por suicidio, por un odio sobrevenido a sí misma

Las civilizaciones no perecen como las personas, su muerte dura siglos y siempre es por suicidio, por un odio sobrevenido a sí misma. Es lo que desde Gibbon conocemos como barbarie interna. En Occidente, esta enfermedad del organismo europeo se inició con la Revolución francesa y llegó a hacerse infección generalizada en el siglo XIX, con la extensión del liberalismo, que minó los pilares del orden tradicional de nuestra cultura e instauró en el poder a ese instrumento de destrucción de todo orden espiritual que es el burgués volteriano y demócrata. Sin duda, el corolario del basto y brutal materialismo decimonónico se encarnó en el marxismo, que se complementaba, además, con un hegelianismo pervertido, lo que le proporcionó un contenido místico capaz de crear una mitología mesiánica que conquistara a las masas. Bastaba un mal paso para que el admirable y bello edificio surgido en el año mil se viniera abajo. Entonces llegó 1914. Y tras él, aún peor, 1918. Occidente quedó en manos de oligarquías de demagogos a sueldo de los poderes financieros. Más de un siglo de degradación permanente de la vida cultural, religiosa y política ha pasado desde entonces.

Desde los años sesenta del pasado siglo, la labor esencial de la élite intelectual europea ha sido aborrecer su propia tradición, hacerla un producto odioso de entes fantasmagóricos como el heteropatriarcado, el racismo, el capitalismo o lo que sea la última ocurrencia de intelectualidad igualitarista y liberal. Ese discurso es el que ahora permite que buena parte de los políticos y universitarios europeos abominen de su historia y estén colaborando en la creación de una "Europa" postnacional, sin identidad, sin tradición y sin personalidad.

Ese instrumento de destrucción de todo orden espiritual que es el burgués volteriano y demócrata

Un gran comercio en el que cualquiera cabe y en el que el pasado es algo que olvidar —ahora— y destruir —después—. La abolición de la identidad de los pueblos occidentales es asombrosa, como se puede comprobar en los casos clínicos de Canadá y Suecia, exnaciones destruidas por el credo de la corrección política en menos de una generación. En el caso de Canadá estremece ver como la "dinastía" de los Trudeau —cuyo representante, un histrión profesional, es un perfecto ejemplo del hombre sin atributos contemporáneo— ha aniquilado un país en menos de cuarenta años, ha borrado su historia y su identidad y ha creado de la nada un nuevo y heteróclito "pueblo", mediante un intenso programa inmigratorio en el que se prima a los no europeos. A día de hoy, ser blanco, heterosexual y cristiano en ese país es garantía de todo tipo de discriminaciones, bendecidas además por los tribunales de justicia. Pero los fondos que se usan para discriminar a esos ciudadanos salen de sus propios bolsillos y de esa manera contribuyen a su propia ruina y a la marginación de sus hijos, a su conversión en parias blancos. Eso sí, también el muy progre Canadá actual es un paraíso del capitalismo salvaje. No por casualidad el partido de los Trudeau se llama socialista y liberal. Canadá encarna el modelo de laboratorio que se va a imponer en Europa en muy breve plazo, el de la identidad cero. Por su inconsistencia intelectual, su cinismo y su sumisión a la superélite financiera, Justin Trudeau marca el camino de otros líderes de diseño, hombres sin moral ni conciencia histórica de lo que sus naciones son y representan, simples productos de mercado al servicio de su mediocre ambición personal y de los cada vez menos oscuros poderes que los financian. Esa es la gente que destruirá en breve nuestros estados-nación. Canadá y Suecia marcan el camino.

Sin duda, la socialdemocracia ha sido esencial a la hora de emascular, inhibir y enervar a los pueblos de Europa y América.

Antinacional por definición, la socialdemocracia ha sido y es el mejor instrumento de los poderes financieros mundiales para aniquilar la conciencia nacional

Antinacional por definición, la socialdemocracia ha sido y es el mejor instrumento de los poderes financieros mundiales para aniquilar la conciencia nacional y, con ella, el concepto de soberanía, clave para sostener el poder democrático de los Estados y su independencia frente a la dictadura de las grandes empresas. A cambio de estabular a una población embrutecida, embriagada con unos supuestos "derechos" individuales que sólo contribuyen a una atroz degradación moral, la socialdemocracia ha conseguido transformar al activo y fáustico homo europeus en un eunuco pasivo y poltrón, en un ave de corral bien cebada: en el último hombre nietzscheano, en un monigote pacifista, animalista, feminista, estéril, cosmopolita; el frívolo homo festivus, producto de casi un siglo de estabulación socialdemócrata, es un tipo humano que sólo puede acabar como el futuro esclavo de inminentes conquistadores a los que él mismo abrirá las puertas. De hecho, ya lo está haciendo. El comunismo soviético mataba los cuerpos, pero no las almas. Y a su caída, las viejas naciones resurgieron con mayor fuerza. Pero la socialdemocracia mata el alma y cuando desaparezca sólo se encontrarán taifas barbarizadas y guetos étnicos.

Representada en apariencia por maniquíes como Macron, Tsipras, Sánchez o Trudeau, la presunta clase dirigente no es más que la pantalla de una superélite internacional que ve en las viejas naciones un obstáculo para su desarrollo planetario. Para acabar con ellas dispone de varios instrumentos; el más decisivo es un orden jurídico supranacional impuesto por organizaciones a las que nadie controla ni elige, como la ONU, que establecen conductas, políticas e imponen ideologías haciendo caso omiso de tradiciones, soberanías y culturas. El segundo es una élite antinacional y antieuropea, radicada en las universidades anglosajonas, que expande desde sus centros académicos los disolventes ideológicos de las conciencias nacionales mediante un pensamiento homogéneo a nivel mundial. El tercero es la extensión de falsos problemas, de disputas de cariz bizantino sobre temas en el fondo irreales e intrascendentes, como el "género", los "derechos" de los animales o el "planeta", cuya virtualidad real es tanta como la de las disputas teológicas del Bajo Imperio. Pero su fin es crear falsos debates e inocuos "conflictos" que no atacan la cuestión esencial de nuestro tiempo: la emancipación de los pueblos frente a la superélite mundial, la guerra de clases contra los políticos, altos funcionarios, ejecutivos y financieros que nos tiranizan. Fijémonos, por ejemplo, en que el culto apocalíptico del "planeta" puede servir para introducir restricciones en los derechos económicos de los pueblos, para modificar las conductas básicas de la sociedad y para que la gente se resigne con mansedumbre a padecer políticas de pauperización (ahora llamadas de "austeridad").    

Sin duda, ya estamos en el fondo de la pendiente. En los próximos años, y como anuncian sin pudor los comisarios de migraciones de la Unión "Europea" o el propio maniquí que dice gobernar España, se abrirán las puertas a una oleada de millones de africanos y musulmanes que serán decisivos a la hora de completar el objetivo esencial de la élite de Bruselas: aniquilar la homogeneidad de las naciones europeas y romper la identidad cristiana y occidental de todo el continente. Y eso va a pasar ya. El Pacto de Marrakech sobre migraciones impuesto por la ONU, firmado por España el año anterior, adquirirá en breve forma de ley. Para facilitar estos designios, es necesaria que la política de demolición cultural de Europa se acelere. Para eso están la extrema izquierda académica y el papa de Roma.

¿Qué hacer? Resistir y transmitir. Rechazar la aculturación. Encontrar espacios de resistencia, cohesionar lo que quede de la vieja Europa en una comunidad de familias sólida e impermeable a las políticas racistas y denigratorias de la izquierda y del liberalismo progre. Defender la soberanía del Estado-nación como contrapoder del mundialismo avasallador. Y, sobre todo, crear redes de transmisión de nuestras tradiciones a nuestros sucesores; inculcar una conciencia defensiva que permita, en la medida de lo posible, la supervivencia de nuestros pueblos en el naufragio de las próximas décadas. Crear islas de luz en el océano de oscuridad que pronto anegará la vieja Europa, que sólo seguirá existiendo como tal al este del Oder.

Fuente: elmanifiesto.com

jueves, 23 de enero de 2020

El grotesco concepto de apropiación cultural. La nueva política maníaco-represiva

jueves, enero 23, 2020 0
El grotesco concepto de apropiación cultural. La nueva política maníaco-represiva

Nacido en los Estados Unidos, el concepto de apropiación cultural es la última extravagancia del multiculturalismo. Prohíbe la adopción o la utilización de elementos de una cultura “dominada” por los miembros de una cultura “dominante” ‒en este caso, los “opresores blancos”‒ sobre la base de que la citada cultura “dominada” se vería así expoliada de su identidad y reducida a un estereotipo racista. ¡Monstruoso!

En el mejor de los mundos burlescos que vienen, ¿todavía tenemos el derecho a disfrazarnos? ¿Lucir rastas, travestirse de Mulan (la guerrera china de Walt Disney), exhibir tatuajes con símbolos tribales polinesios, pegarse plumas indias o incluso practicar yoga ‒cuando se es blanco y “dominante”… sin correr el riesgo de “asumir una cultura que ha sufrido opresión y genocidio cultural”?  No, aseguran coralmente las organizaciones negras, los sindicatos latinos, los clubs de “nativos americanos”, las sectas hinduistas, los lobistas asiáticos, haciendo valer que se trata de un conjunto de prácticas espirituales y culturales santuarizadas, propiedad de una minoría oprimida y solamente de ella. Es a partir de la campaña Take yoga black, lanzada en 2008, cuando la noción de apropiación cultural vio la luz, antes de difundirse por el conjunto del continente americano. No hay fiesta de Halloween sin que las universidades no recuerden a sus alumnos Wasp que resulta inapropiado disfrazarse de amerindio, mexicano, sushi, geisha, samurái, bonzo, etc. Es el nivel cero de la pertenencia. Con ello, se comprende que la apropiación cultural ejerza su férula punitiva principalmente durante la noche de Halloween. Es la policía de las calabazas. En su delirio, los maníaco-represivos incluso comienzan a rastrear en las redes sociales los emoticonos y otros “smileys” negros, los “black smiling faces” (rostros negros sonrientes).

La cara oculta del antirracismo

Desgraciados los blancos que tengan la tentación de pinturrajearse de negro ‒el famoso blackface asociado en el imaginario americano a las representaciones despreciativas de los negros en tiempos de la segregación‒ o de vestirse de reina de Saba. Es una forma de whitewashing (la interpretación de un papel “racializado” por un blanco). Rápidamente estarían encima las fraternidades y hermandades de afroamericanos ofendidos y encrespados. Un movimiento #Black Bruins Matter (“marrón” viene del nombre del esclavo fugitivo) verá también la luz, en la universidad de California en Los Ángeles; centenares de activistas afros desfilarán al grito del inefable “¡Eres libre de ser tú, pero no de ser yo!”, o incluso “nuestras culturas no son disfraces”, cuando ellas no son mucho más que eso. En Hollywood tiemblan. Le película Exodus, dioses y reyes (2014) de Ridley Scott, con Christian Bale como Moisés y Joel Edgerton como Ramsés, sería hoy retocada, igual que Elizabeth Taylor en Cleopatra. Imposible poner en escena a Otelo sin un actor negro, pues lo contrario sería “atentar contra la diversidad racial”, como en Bristol, Inglaterra, donde la comedia musical Aída de Elton John, adaptación de Verdi, tuvo que ser desprogramada: se había dado el papel de Anmeris, la hija del rey de Egipto, ¡a una cantante blanca!

En 2015, un tribunal federal estadounidense retiró a la franquicia de fútbol, los Redskins de Washington, los derechos sobre su nombre (“redskin” significa “piel roja”), por el motivo de que era ofensivo para los “nativos americanos”. La franquicia conserva su mascota india, pero ha debido ceder el monopolio de sus productos de merchandising. Lo mismo sucedió en Ohio con los jugadores de béisbol del Cleveland Indians. Después de años de controversia y persecuciones, el propietario del equipo se comprometió a retirar definitivamente el logo de su franquicia, el “Jefe Wahoo”, un inocente y anodino indio con dientes blancos.  

La purificación capilar

Irónicamente, la apropiación cultural castiga a los “diversitarios” por sus pecados: su amor por el Otro, por el yoga, por las varitas de incienso, las trenzas africanas, los trajes sioux, la pimienta mexicana. El Otro no quiere más de todo esto. A la demanda de mayor apertura a la universalidad, él responde por el encierro del supremacista. Es el deseo de indianidad, de negritud, de “migritud” (de mimetizarse solidariamente con los migrantes), de los blancos lo que debe ser castigado. Y es justo que así sea, puesto que recuerdan a zombis postidentitarios, productos híbridos de la mundialización. Pero ni más ni menos que las minorías racializadas que velan celosamente por una falsa pureza etnocultural que termina por proponer el separatismo, el grupo cerrado, la consanguinidad. Es el retorno de la segregación, pero elegida, asumida, reivindicada. Una nueva variedad de purificación étnica: la purificación capilar, la purificación culinaria, la purificación vestimentaria.

Estas minorías anticipan una cultura reconstruida desde cero, que desde hace tiempo ha caído en el dominio público. Hacen el bello juego de denunciar las falsificaciones ofensivas, pero ellas mismas no son más que burlescas imitaciones, copias falsificadas que reposan sobre la fetichización folclórica de una cultura de síntesis pasada desde hace tiempo por la trituradora de la mundialización. En verdad, todo el mundo está disfrazado en este asunto, comenzando por las seudoculturas dominadas. Disfraz, el peinado afro, ya presente en el Egipto faraónico. Estereotipo, el sushi japonés, de origen chino. Usurpación, el yoga, de origen védico. No hay más cultura específica que allí donde predominan las subculturas tribalizadas, indigenizadas, masificadas, que no son más que subproductos de la mundialización. Todos estos marcadores identitarios, blandidos como símbolos de pertenencia exclusiva, en realidad no pertenecen a nadie. Son el resultado de una aculturación forzosa y forzada y de una paródica recomposición identitaria, nacidas por contacto con la cultura-mundo. No son más que groseros sucedáneos de lo que alguna vez fueron antiguas culturas vernáculas. En una palabra, falsificaciones made in Hollywood. Negros de carnaval, latinos de comedia musical, indios de circo. Es la famosa ley de Marx, según la cual la historia se repite dos veces: la primera como tragedia, la segunda como farsa.

Fuente: elmanifiesto.com

jueves, 16 de enero de 2020

Australia. Los incendios de Greta Thunberg.

jueves, enero 16, 2020 0
Australia. Los incendios de Greta Thunberg.

Australia esta en llamas desde hace meses. La ONU le echa la culpa al cambio climático provocado por la actividad humana. ¿Cuál actividad humana? La industria y más específicamente el capitalismo, pero haciendo énfasis en la forma en la cual se extrae la energía. Esto último es muy importante. En lo que más enfatiza la ONU es en el cambio en los sistemas de extracción de energía y pasar a nuevos sistemas de energía de emisión cero de CO2.

Como cualquier alteración del clima y también la no alteración del clima, es por culpa del cambio climático, entonces la ONU ya no tiene seriedad ni credibilidad.

Una inundación es por culpa del cambio climático, una sequía es por culpa del cambio climático, un viento fuerte es por culpa del cambio climático, un no viento es por culpa del cambio climático, cualquier cosa que pase o que no pase, es por culpa del cambio climático. Con ese criterio tan amplio, que lo abarca absolutamente todo, basados en relatos y puestas en escenas con intenciones políticas, que no se ajustan a los mejores criterios científicos, la ONU ya no tiene ninguna credibilidad en sus palabras.

¿Cuáles serían las influencias naturales ancestrales que facilitarían las condiciones de los incendios?

En la zona de Australia existe un fenómeno que se llama «Dipolo del Océano Índico». A este fenómeno también se le conoce como el fenómeno del Niño del Océano Índico.

Se producen diferencias de temperaturas en las superficies de las aguas occidentales, las de las costas africanas, y las temperaturas de las aguas orientales, al norte de Australia.

Según las fases positivo o negativo, de este fenómeno, se producen mayores o menores lluvias, grandes sequias o inundaciones, en África y Australia alternadamente.

En este momento estamos en uno de esos periodos naturales, perfectamente predecibles y periódicos en los cuales debe haber sequias en Australia y grandes lluvias en algunas zonas de África (Kenia, Tanzania, Uganda, Yibuti, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Etiopia, Burundi).

Ninguno de estos fenómenos son originados por alguna causa nueva. Todo esto es periódico, predecible y tienen miles de años de historia en que viene sucediendo. Las lluvias y las sequias.

Las condiciones actuales en Australia son propicias para que existan grandes incendios. No son condiciones por un cambio climático reciente. Son condiciones porque así funciona el clima desde hace milenios.

Tal vez la magnitud de los incendios esté fuera de los parámetros normales, pero como ya veremos, los incendios fueron provocados.

Incendios de magnitud similar a los actuales se dieron en 1974 como se muestra en la tabla. Haciendo la distinción que aquellos incendios no fueron provocados, ni incentivados. No había un organismo internacional interesado en armar un relato político para a recaudar dinero y hacer cambios políticos a intereses de algunas corporaciones y globalistas.

Los incendios más grandes están ocurriendo en el estado de Victoria y en el estado de Nuevo Gales, mayoritariamente en bosques de eucalipto.

El eucalipto, es una especie que deja caer hojas que se secan, que arden fácilmente. El eucalipto es una especie que esta naturalmente diseñada para propagarse a través de los incendios.

El eucalipto se quema, pero no muere en los incendios forestales. Una vez que se apaga el incendio florece nuevamente a velocidades muy superiores a cualquier otra especie. Su semilla se propaga con el viento y al contacto con la tierra devastada por el incendio florece rápidamente.

Por este motivo el eucalipto es como la pólvora natural para los incendios forestales. Porque está adaptado para propagarse de esa forma.

Más allá de que el eucalipto sea un árbol que favorece la aparición de incendios forestales más que otras especies, también hay que considerar que la existencia de múltiples focos separadas por decenas, cientos o miles de kilómetros, nos indica con claridad que los incendios son provocados.

Es verdad que cuando se produce un incendio, se produce una corriente ascendente de hojas encendidas y otros elementos que son arrastrados por el viento y pueden provocar otro foco aislado. De esa forma en los incendios forestales pueden aparecer múltiples focos. Pero nunca pueden aparecer focos separados por decenas, cientos o miles de kilómetros, ni tampoco puede producirse tanta cantidad de focos, ni tampoco puede producirse focos en contra de la dirección del viento. Esto no se produce de forma natural.

Las autoridades en Australia ya llevan detenidas a casi 200 personas por generar deliberadamente los incendios forestales.

¿Quiénes son estas personas? ¿Por qué provocan incendios intencionales?

En los incendios del Amazonas se comprobó, que existían personas que provocaban deliberadamente incendios forestales para sacarle fotos, porque estas fotos luego eran compradas por muchísimo dinero, por organizaciones ONGs que se dedicaban a denunciar incendios forestales ante organismos internacionales. Todo esto se supo y se comprobó, pero la prensa apenas le dedico unos párrafos ocultos, en lugares donde apenas fue vista esa noticia.

¿Cuáles serán las motivaciones de las personas que provocan incendios forestales en Australia?

Si accedemos a la página de las subvenciones que otorga el gobierno de Australia (https://tinyurl.com/wz9bjab), podemos observar que el gobierno entrega enormes cantidades de dinero a las instalaciones de plantas de energías renovables. Sólo entrega dinero a las instalaciones de dichas plantas. No entrega dinero a la investigación, ni a la fabricación de los componentes que se necesitan.

Lo que sucede con esas plantas de energía es que se recibe las subvenciones, se instala la planta y luego son rentables por muy poquito tiempo, ya que la tecnología cambia rápidamente y muy pronto no se puede competir con las plantas que tienen la tecnología un poquito más nueva. Por lo tanto, en apenas unos poquitos años, esas plantas de energía quedan obsoletas y dejan de ser rentables.

Quemarlas o dañarlas significativamente con un incendio, en una zona donde los incendios son habituales y están activos en ese mismo momento, puede ser una posibilidad para cobrar el seguro y luego pedir nuevamente una subvención al gobierno para fabricar una nueva.

Y saben que, ¡oh coincidencia! Muchas de estas plantas de energía renovable están justamente en las zonas que están siendo devastadas por los incendios forestales y están siendo afectadas.

¿Porque le echan la culpa al cambio climático?, si está probado que los incendios son provocados, y que además la sequía es natural y provocada por el dipolo del océano indico que es un fenómeno que existe hace miles de años y es periódico. ¿Porque se hace un escándalo con eso y la prensa repite esas cosas y no dice la verdad?

Los hechos son que los globalistas de la agenda 2030 quieren imponer la transición energética. Hacer que cada vez más se pase a la energía nuclear y a las renovables. ¿Por qué? Porque hay mucho dinero en esos negocios. Muchas tasas, impuestos, multas, etc., que se cobrarán que irán a subvenciones y repartija.

Referencias:

Subvenciones que otorga el gobierno de Australia:

https://www.cleanenergycouncil.org.au/consumers/buying-solar/government-programs

Artículo "El Niño indio": qué es el dipolo del océano Índico y qué tiene que ver con las inundaciones e incendios forestales:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-50705069

Página de la NASA con el seguimiento online de los incendios forestales:

https://firms.modaps.eosdis.nasa.gov/map/#z:5;c:136.2,-29.5;t:adv-points;d:2020-01-11..2020-01-11;l:imagery,firms_viirs,firms_modis_a,firms_modis_t

Personas detenidas por provocar incendios:

https://es.theepochtimes.com/casi-200-personas-han-sido-arrestadas-en-australia-por-generar-deliberadamente-incendios-forestales_590829.html

Artículo: El caso de la planta solar de 1000 millones de dólares que buscaba ser la más avanzada del mundo y que hoy día ha quedado obsoleta:

https://www.xataka.com/energia/caso-planta-solar-1000-millones-dolares-que-buscaba-ser-avanzada-mundo-que-hoy-dia-ha-quedado-obsoleta

Video que explica este artículo:

https://youtu.be/GKk_A04jip4

sábado, 11 de enero de 2020

El NACIONALSOCIALISMO y su política económica (1/2)

sábado, enero 11, 2020 0
El NACIONALSOCIALISMO y su política económica (1/2)

¿Qué es el nacionalsocialismo?

Aunque no falta mucho para que se cumpla un siglo de la asunción de Hitler al poder, el debate sobre la filosofía política y económica de la Alemania nacionalsocialista, sigue siendo uno de los temas más discutidos en la actualidad.

¿Los nazis eran socialistas? ¿Cuales fueron las ideas fundacionales detrás de la doctrina nacionalsocialista? ¿Las políticas de Hitler causaron un milagro económico?

En este vídeo intentamos responder algunas de estas preguntas y analizar la política económica nacionalsocialista desde 1933 hasta 1939.

El Barco de Teseo y la Constitución de Pinochet.

sábado, enero 11, 2020 0
El Barco de Teseo y la Constitución de Pinochet.

En la mitología griega, Teseo fue un mítico rey de Atenas. Se decía que tenía dos padres, el rey Egeo y Poseidón, el dios de los mares. A sus 18 años de edad Teseo se presentó como voluntario para vencer al temible Minotauro, y embarcó a la isla de Creta presentándose ante el rey Minos. Acabó con el monstruo a puñetazos y pudo salir del laberinto que la bestia habitaba tirando del hilo de un ovillo que le había regalado Ariadna, la adorable hija de Minos, y que él había atado a su cintura, para saber regresar.

Tras múltiples aventuras, volvió triunfal a Atenas y allí fue aclamado como rey; el monarca triunfal de la que sería, la fulgurante polis que dominaría occidente.

El barco en el que regresó, era una pieza magnifica de 30 remos que nunca volvería surcar las aguas. Los atenienses, en cambio, lo trajeron a tierra y lo situaron en un lugar destacado, donde las gentes del lugar pudieran visitarlo y rememorar las hazañas de su rey.

Expuesto a la intemperie, el barco de Teseo fue envejeciendo poco a poco. Al observar su decadencia el filósofo y político Demetrio de Falero, quien años más tarde sería el primer bibliotecario de la biblioteca de Alejandría, decidió cuidar del barco como imagen del esplendor de Atenas. Y durante años ordenó que se quitara la madera gastada entretejiendo madera nueva. Un día se reemplazaba el puente, otro la barandilla, un mes se incorporaban remos nuevos, y al siguiente sustituían la quilla. Así a lo largo de los años el barco de Teseo fue reemplazado poco a poco por un barco idéntico, en el mismo lugar, con las mismas características, el mismo perfil, idéntica forma.

En la vieja Atenas se consideraba un ejemplo de identidad, de algo antiguo que iba cambiando, sin dejar de ser el mismo objeto.

Sin embargo, los filósofos, al observar las tareas de mantenimiento del barco, comenzaron a preguntarse, si el que estaba ahí, era en efecto el barco de Teseo o era otro en cambio.

Hubo quienes aseguraron que mientras el barco permaneciera en este lugar seguía siendo el mismo barco. Otros que mientras la mitad de las piezas siguieran siendo originales, el barco sería el mismo. Algunos adujeron que mientras el diseño del barco fuera igual, seguía siendo el barco de Teseo, y otros pensaron que mientras que la materia había cambiado, el barco que había ahí, era otro.

La paradoja del barco de Teseo nos ha acompañado durante más de 2000 años sin que todavía hoy hayamos llegado a un consenso sobre si un barco al que se le han reemplazado todas las piezas es el mismo barco o es otro.

Hasta aquí el relato de la paradoja de Teseo.

Es evidente que podemos hacer la correlación con la llamada constitución de Pinochet.

Dicen que la Constitución actual de Chile fue hecha en el gobierno de Pinochet, pero los hechos son, que ha tenido tantas reformas, que la pregunta valida es: ¿Realmente es la constitución de Pinochet o es otra constitución diferente?

miércoles, 8 de enero de 2020

Principios del pensamiento conservador.

miércoles, enero 08, 2020 0
Principios del pensamiento conservador.

martes, 31 de diciembre de 2019

Rusia: Autoritarismo, Propaganda y Mafia.

martes, diciembre 31, 2019 0
Rusia: Autoritarismo, Propaganda y Mafia.

Charla del historiador Stephen Kotkin, autor de varios libros sobre la URSS y Stalin, hablando sobre la Rusia de Putin, el autoritarismo de un estado mafioso con una maquinaria de propaganda implacable. Las bases de los sistemas autoritarios, las vulnerabilidades y la relación con occidente y con Estados Unidos.

Liberalismo y progreso en el siglo XXI | Alfredo Jocelyn-Holt y Gonzalo Sanhueza.

martes, diciembre 31, 2019 0
Liberalismo y progreso en el siglo XXI | Alfredo Jocelyn-Holt y Gonzalo Sanhueza.

Gonzalo Sanhueza es Senior Fellow FPP, economista y Ph.D en Economía de la Universidad de California.

Alfredo Jocelyn Holt es historiador, licenciado en Derecho y Ph.D en Historia de la Universidad de Oxford.