2020 - Prohibido Saber

miércoles, 19 de febrero de 2020

Progreso. La historia de una idea plagiada por el progresismo al cristianismo.

miércoles, febrero 19, 2020 0
Progreso. La historia de una idea plagiada por el progresismo al cristianismo.

La palabra progreso, hoy secuestrada por el progresismo, fue robada de las ideas cristianas desarrollada muchos siglos antes de la aparición de esta corriente política, tan controversial hoy en día por sus incoherencias.

En este video se analizan las ideas de progreso en la historia. Ideas que fueron desarrolladas por el cristianismo mucho antes de que los deshonestos contemporáneos se adueñaran y plagiaran dichas ideas.

El NACIONALSOCIALISMO y su política económica.

miércoles, febrero 19, 2020 0
El NACIONALSOCIALISMO y su política económica.

¿Qué es el nacionalsocialismo? ¿Cuáles eran las motivaciones detrás de las políticas que hizo Adolfo y su gabinete? ¿Cuáles fueron los desafíos económicos que aparecieron antes y en el transcurso de la guerra? ¿Cuáles fueron las causas de la Segunda Guerra Mundial?

En estos vídeos encontraremos algunas respuestas.


viernes, 31 de enero de 2020

¿Qué es ser libertario? Cosas perturbadoras

viernes, enero 31, 2020 0
¿Qué es ser libertario? Cosas perturbadoras

Libertario es una palabra que está de moda en la actualidad. Hay muchos que han adoptado esa ideología. La mayoría se han sumado a esa corriente luego de conocer las intervenciones del economista Javier Milei en la televisión argentina y otras partes gritándole como un desaforado a los «ZURDOS LADRONES». Muy impresionante.

Javier Milei dice ser libertario, pero ya veremos que, aunque si lo sea en lo económico, no lo es en lo cultural (él lo ha dicho) ya que el libertarianismo tiene oculto algunas cosas bastante desconocidas y un poco perturbadoras.

Dar a conocer estas cosas perturbadoras, es importante porque tarde o temprano se darán a conocer y serán un gran peso para aquellos que hoy se dicen libertarios y que lo andan proclamando a los cuatro vientos.

Les puede pasar lo que les pasa a los izquierdistas que se han proclamado de izquierda y se han sentido moralmente superiores por décadas y que ahora luego de comprobarse lo decadente que es esa corriente de ideas, ya no tienen como arrepentirse porque se sienten tontos. Arrepentirse es reconocer que hace décadas que son estúpidos y a nadie le gusta eso. Entonces siguen sosteniendo esas ideas y profundizando en su ridiculez. Lo cual es patético.

Para que esto no suceda, lo mejor es conocer las cosas perturbadoras del libertarianismo. De esta forma si usted sostiene estas cosas entonces sabrá a lo que se abstiene y estará consiente de las consecuencias.

Las ideas libertarias tienen su origen en las ideas de Murray Rothbard, que fue quien escribió el manifiesto libertario y les dio forma a esas ideas. Murray Rothbard es al libertarianismo, lo que Karl Marx al Marxismo.

¿Cuáles son las cosas perturbadoras del libertarianismo?

Los libertarios sostienen que los padres pueden dejar morir a sus hijos de hambre si lo desean.

«A los padres les asistiría el derecho legal a no tener que alimentar al niño, esto es, a dejarle morir.»
Extracto del Manifiesto Libertario de Murray Rothbard

Los libertarios sostienen que un feto es un parasito y se puede abortar.

«Ningún ser humano tiene derecho, sin consentimiento, a vivir como parásito del cuerpo de otra persona» «La madre que aborta, extirpa de su cuerpo una entidad indeseada»
Extracto del Manifiesto Libertario de Murray Rothbard.

Un libertario sostiene que los niños se pueden comprar y vender.

«En una sociedad absolutamente libre puede haber un floreciente mercado libre de niños.»
Extracto del Manifiesto Libertario de Murray Rothbard.

Los libertarios dicen que un padre puede vender a sus hijos.

«Si un padre puede tener la propiedad de su hijo, puede transferirla a terceros. Puede dar al niño en adopción, o puede vender sus derechos sobre él en virtud de un contrato.»
Extracto del Manifiesto Libertario de Murray Rothbard.

Bastante perturbador, verdad. Para sacarse de la duda y verificar por usted mismo que es lo que es ser libertario lo mejor es acceder a la fuente y leer usted mismo el Manifiesto Libertario de Murray Rothbard.

Ahora que lo sabe, tal vez usted no sea libertario, tal vez sea liberal clásico o incluso de algunas de las corrientes del conservadurismo. Piénselo.

El liberal clásico son ideas muy desarrolladas en el siglo XX y muy notables y bastante promocionadas hoy en día. El conservadurismo es antiguo, viene de la Grecia clásica y como es antiguo tiene muchas variantes. Las mejores variantes son las que toman lo mejor de cada cosa, lo bueno, lo justo, etc., y lo conservan hasta que eso se transforma en algo mejor, y lo conservan, y van cambiando solo cuando algo es probadamente mejor. Un buen autor para leer sobre conservadurismo es Roger Scruton.

martes, 28 de enero de 2020

Que son el Fascismo y Antifascismo.

martes, enero 28, 2020 0
Que son el Fascismo y Antifascismo.

El fascismo es claramente de ultra izquierda, pero hay algunos puntos que pueden ser de derechas, como ser el sufragio universal, la representación proporcional, el voto e igualdad para las mujeres y las pensiones dignas. Como esto es lo único de derechas en el fascismo podemos decir que los antifascistas son los que se oponen a estas cosas.

El fascismo fue un movimiento que tomo fuerza en el siglo XX. Sus enemigos acérrimos fueron los comunistas de la URSS. Aunque eran enemigos por motivos de poder y control, y no por diferencias de sistema, algunos creen -erróneamente- que eran enemigos por diferencias de sistema. Entonces, conviene analizar en que consiste el sistema fascista y así deshacernos de la duda.

Decir lo que es el antifascismo es bastante fácil.

El Antifascismo es un movimiento de Ultra Izquierda Comunista.

Lo que no esta tan claro es lo que es el fascismo, porque a pesar de ser un movimiento de izquierda tiene algunos pocos puntos que podrían ser apoyados por la derecha. En otras palabras, la derecha se opone a casi todo el fascismo, pero, claramente, podría apoyar algunas cosas del fascismo.

Los antifascistas dicen oponerse al fascismo porque para ellos es de ultra derecha. Entonces, veamos qué cosas podrían ser compatibles con la derecha en el fascismo y sabremos de esa forma, a que es lo que se oponen los antifascistas.

Lo que odian, o dicen odiar los ultra-izquierdistas antifascistas, es todo aquello que es de derechas, por lo tanto, lo mejor es analizar el manifiesto fascista y separar aquello que podría ser de derechas; que es justamente lo que odian los ultra-izquierdistas antifascistas.

El manifiesto antifascista lo podemos encontrar en Wikipedia en el siguiente enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Manifiesto_Fascista. Al final de este articulo copiamos los puntos del manifiesto antifascista.

Si analizamos todo el manifiesto fascista punto por punto vamos a encontrar que, de toda la lista, los únicos puntos en que todas las derechas del mundo estarían de acuerdo, sin discusiones, son:

  • Sufragio universal a partir de los 18 años y la posibilidad de presentase como diputado a partir de los 25.
  • Representación proporcional a nivel regional.
  • Voto e igualdad política para las mujeres.
  • Establecer seguros por invalidez y por vejez.

Para los antifascistas, quien defienda estos puntos es de ultra derecha fascista.

Existen algunos otros puntos discutibles, no en esencia, pero si en implementación. En general, la derecha se opone a todo lo que sea controlado por el estado, a no ser que no haya otra forma de resolverlo y sea algo de fuerza mayor o indispensable. El fascismo, tiene una enorme presencia del estado y por eso no es de derecha y es claramente de izquierda.

Ahora seamos justos y dejemos la ironía de lado. La realidad es que los antifascistas son un grupo de personas súper ignorantes, llenas de odio y resentimiento, manipuladas y azuzadas con intenciones políticas y que jamás han leído lo que es el fascismo. Que no saben que ellos son los fascistas.

Puntos del manifiesto fascista.

El manifiesto está dividido en cuatro secciones, donde se describen los objetivos políticos, sociales, ejército y financieros del fascismo.

Objetivos políticos

  • Sufragio universal a partir de los 18 años y la posibilidad de presentarse como diputado a partir de los 25.
  • Representación proporcional a nivel regional.
  • Voto e igualdad política para las mujeres.
  • Representación gubernamental de los recién creados consejos nacionales por sector económico.
  • Abolición del senado italiano.
  • La convocatoria de una Asamblea Nacional conformada por trabajadores y sindicatos por un período de tres años, cuya primera tarea será determinar la forma constitucional del estado.
  • La formación de consejos nacionales conformado por expertos para las cuestiones laborales, la industria, el transporte, la salud pública, las comunicaciones, etc.

Objetivos laborales y sociales

  • La inmediata promulgación de una ley del estatal que establezca una jornada laboral de ocho horas para todos los trabajadores;
  • Un sueldo mínimo elevado, equitativo y justo para todos los trabajadores.
  • La participación de los trabajadores como representantes en el funcionamiento técnico de las industrias
  • Sindicalización del estado, otorgándole a los sindicatos y a los trabajadores la gestión de la industria nacional y los servicios públicos.
  • Reorganización de los ferrocarriles y el sector de transporte.
  • Establecer seguros por invalidez y por vejez.
  • Reducción de la edad de jubilación de 65 a los 55 años.

Objetivos militares

  • Creación de una milicia nacional de servicio corto con responsabilidades específicamente defensivas
  • Todas las fábricas de armamento deben ser nacionalizadas
  • Una política exterior pacifica, pero competitiva. Esta política será una mezcla de nacionalismo italiano con internacionalismo, abogando tanto por soberanía nacional y el irredentismo como la colaboración y solidaridad entre pueblos.

Objetivos financieros

  • Un fuerte impuesto progresivo sobre el capital (que contempla una expropiación parcial o total de la riqueza concentrada por la burguesía) que permita redistribuir la riqueza entre todos los italianos de manera equitativa.
  • Confiscación de todas las posesiones de las congregaciones religiosas y la abolición de todos los obispados, que constituyen una enorme responsabilidad para la nación y poseen un gran número de privilegios en comparación con el resto del pueblo italiano.
  • Revisión de todos los contratos de provisiones militares.
  • Nacionalización y progresiva estatización del 85% de la industria nacional.

¿Por qué dicen que Trump es populista?

martes, enero 28, 2020 0
¿Por qué dicen que Trump es populista?

¿Por qué dicen que Trump es populista? Porque dice lo que la gente quiere escuchar.

Le ha dicho a la gente «Make America Great Again» y les ha dicho que reactivará la economía (sumergida en tiempos de Obama) y que generará empleos y que hará a EEUU un país mucho más rico y poderoso y que todos mejoraran.

Pero he aquí lo más imperdonable. Luego de 4 años de gobierno cumplió con su promesa.

Izquierdistas, liberales, libertarios y todos aquellos que no sean conservadores están furiosos con Trump. Y le dicen que es un populista.

Creo que tienen que ponerse a reflexionar y argumentar mejor, porque el conservadurismo ha demostrado nuevamente que es una corriente politica que funciona muy bien y trae prosperidad.

Ingenuidad previsional

martes, enero 28, 2020 0
Ingenuidad previsional

Las pensiones son un tema complejo. No existen soluciones mágicas, ni tampoco por referirse a ella en un texto constitucional tendremos mejores pensiones. El proyecto de ley enviado por el oficialismo intenta, en alguna medida, palear deficiencias que saltan a la vista en la materia. Era un hecho de público conocimiento, que las pensiones en Chile no estaban dando el ancho.

Hay varios factores determinantes: lagunas previsionales, densidad de cotización (cuanto tiempo y por cuanto se cotizó), esperanza de vida, años de vida pasiva sin cotizar, estado ocupacional, informalidad laboral, nivel de ingreso o sueldo, etc. Por ello, se requería un ajuste importante en el pilar contributivo, o bien, quienes actualmente están cotizando.

“Hay una oposición que no quiere sentarse a dialogar y solo busca imponer su agenda, aprovechándose de la frágil gobernabilidad de La Moneda”.

El proyecto presentado decide aumentar en un 6% la cotización con cargo al empleador. Un 3% sería destinado a cuenta de ahorro individual y un 3% a reparto. Ambos serán administrados por el CASS (Consejo de Administración de Seguros Sociales) popularmente conocido como “el ente”. El aumento a cuenta individual es un acierto, aunque insuficiente según la propia opinión pública medida por encuesta Cadem (51% a favor de que el 6% extra de cotización ingrese íntegramente a cuenta individual). Hay tres cosas que hacen ruido. Uno, el rol y la configuración del CASS. Dos, el error de creer ingenuamente que optar por hacer carne una mixtura con reparto, muy similar al proyecto del gobierno anterior, haría que la oposición endose los votos. Cuestión que recibió un portazo de la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, e hizo caer al gobierno en su propia trampa. Simplemente hay una oposición que no quiere sentarse a dialogar y solo busca imponer su agenda, aprovechándose de la frágil gobernabilidad de La Moneda.

Tres, no tener en consideración riesgos que implica abrir la puerta a un sistema de reparto financiado con cotización de los trabajadores y no, a lo menos, con impuestos o rentas generales. Esto último morigeraría los efectos negativos.

“La tasa de retorno bajo reparto disminuye en el tiempo aún más, a medida que los pensionados aumentan en relación con los trabajadores aportantes”.

El economista Klaus Schmidt Hebbel en su libro “De la tragedia griega a los tiempos mejores” señala con claridad sobre el reparto “la tasa de retorno bajo reparto disminuye en el tiempo aún más, a medida que los pensionados aumentan en relación con los trabajadores aportantes… los riesgos de retorno del reparto (que son políticos y fiscales) son a menudo mayores que los riesgos de los retornos de mercado de la capitalización”. Es decir, el fenómeno de la pirámide invertida de nuestra población pasará la cuenta más temprano que tarde. Por otro lado, no estamos exentos de la tentación de un gobernante de turno irresponsable. De meter la mano en el bolsillo de los pensionados expropiando los fondos con algún fin noble (la reconstrucción de un terremoto, por ejemplo).

Esto último ya ocurrió al otro lado de la cordillera con el ex presidente Néstor Kirchner, el dinero se perdió en coimas y corrupción, no fue a los pensionados. Quedan serias dudas del acontecer previsional del país. Un proyecto que tendrá constantemente murallas al frente y que carga con errores ideológicos, técnicos y de viabilidad política.

Como diría Gustavo Cerati “no hay garantías”. 

Fuente: fppchile.org

¿Con la misma piedra? : Chile 2020 en el espejo de Chile 1973; por Mauricio Rojas

martes, enero 28, 2020 0
¿Con la misma piedra? : Chile 2020 en el espejo de Chile 1973; por Mauricio Rojas

Estamos frente a un vacío de liderazgo y representación que tiende a ser llenado por una gran diversidad de nuevos actores sin mucha más legitimidad que el no pertenecer a la élite (o al menos así tratan muchos de hacernos creer) y ser capaces de hacerse escuchar mediante la fuerza, y en muchos casos la violencia con que irrumpen en el espacio público alterando la normalidad.

La historia no se repite, pero rima

¿Estamos tropezándonos de nuevo con la misma piedra? ¿Estamos confirmando la célebre frase de Santayana que dice que aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo? ¿Vamos una vez más hacia el despeñadero de polarización y odio en el que sucumbió nuestra democracia en 1973? ¿Estamos acaso repitiendo aquel camino fatídico que Radomiro Tomic resumió de la siguiente manera en carta al general Carlos Prats de agosto de 1973?: “Sería injusto negar que la responsabilidad de algunos es mayor que la de otros, pero, unos más y otros menos, entre todos estamos empujando a la democracia chilena al matadero”.

Chile es hoy, qué duda cabe, un país muy diferente al de comienzos de los años 70 y sus problemas y urgencias corresponden a sociedades que se encuentran en niveles totalmente distintos de desarrollo. El país pobre y mediocre de entonces se ha transformado en una sociedad de clases medias que ha liderado el progreso de nuestra región. También su entorno internacional ha cambiado drásticamente, alejándonos de aquel clima de guerra fría que condicionó, de manera determinante, el intento revolucionario chileno de aquellos tiempos. Sin embargo, más allá de estas y otras diferencias evidentes, hay fenómenos que recuerdan inquietantemente aquellos tiempos tristes.

Se trata, en particular, de cinco hechos clave que se analizarán a continuación: la pulsión refundacional, la polarización política, la irrupción de la violencia, la formación de un polo insurreccional y el deterioro institucional.

Puede que la historia no se repita, pero ha empezado a rimar de una manera altamente preocupante. Por ello, no está demás hacer un ejercicio de memoria histórica comparativa que, ojalá, nos llame a enmendar el rumbo y evitar que nuevamente nuestra democracia se encamine, con la drástica expresión de Tomic, “al matadero”, sobre lo cual se dirán algunas palabras hacia el final de este texto.

La pulsión refundacional

Característico del desarrollo político de los años 60 y 70 del siglo pasado fue la irrupción y pugna entre propuestas refundacionales que pretendieron darle un corte revolucionario a la evolución histórica del país para construirlo sobre bases completamente nuevas. Frente a este impulso, las posiciones pragmáticas y reformistas, basadas en la búsqueda de un progreso paulatino a través de negociaciones y acuerdos, perdieron vigencia y el país se encarriló hacía una lucha política donde todo estaba en juego y la perspectiva de ser arrasado por el adversario se hacía inminente.

La refundación del país implicaba, para los sectores radicales tanto de derecha como de izquierda, pasar la retroexcavadora sobre nuestro sistema económico-social y, no menos, sobre nuestra democracia, que fue considerada como ineficiente y corrupta por unos y falsa, burguesa y opresora por los otros. Tal como lo hace en nuestros días la Mesa de Unidad Social: “Es evidente que la actual democracia se muestra cada vez más insuficiente y no sirve a los intereses populares” (Manifiesto Fundacional de Unidad Social de agosto de 2019).

La diferencia es que hoy no existen, después del colapso de los experimentos socialistas y el descrédito generalizado de la experiencia chavista, modelos alternativos de sociedad que orienten la propuesta refundacional de la izquierda revolucionaria. De parte de estos sectores, prácticamente todo se define como una negación del sistema socioeconómico existente y para muchos su demolición parece haberse convertido en un fin en sí mismo. De esta manera, el impulso nihilista o simplemente destructivo tiende a primar sobre el propositivo o constructivo, impulsando y dándole justificación a ese tipo de violencia vandálica que hemos visto desplegarse con fuerza inusitada en los meses recién pasados.

Una sociedad de enemigos

El segundo fenómeno, aún más grave que el anterior, que recuerda los hechos que condujeron a la debacle de 1973 es el deterioro de la civilidad y la polarización del país, que se va convirtiendo en un verdadero campo de batalla entre enemigos dispuestos a difamarse, atacarse, agredirse y, finalmente, aniquilarse los unos a los otros. Esta pendiente de incivilidad por la que se deslizó el país desde fines de los años 60 fue la condición indispensable del golpe militar con el que culmina aquel período.

La lección de este proceso de autodestrucción de la democracia es que la misma no puede sobrevivir si se extinguen sus condiciones imprescindibles de existencia, que no son otras que la tolerancia, el respeto a la legalidad, una amistad cívica que hace posible el diálogo entre personas que piensan distinto y, no menos, una voluntad de llegar a acuerdos y forjar consensos amplios que le den garantías al adversario de que no será arrasado por su oponente.

En resumen, sin civilidad no hay democracia posible y eso es lo se ha deteriorado de una manera aguda a partir del 18 de octubre. La diferencia es que lo que entonces tomó años en desarrollarse, pasando paulatinamente de la agresión verbal a la física, en esta ocasión ha irrumpido con una velocidad vertiginosa y de manera conjunta.

La normalización de la violencia

Lo anterior nos lleva al tercer punto que recuerda los acontecimientos que desembocaron en el 11 de septiembre de 1973: la irrupción, justificación y normalización de la violencia como método de acción político-social. Ello tuvo una larga historia en el Chile pre 1973, en la que se fue, paulatinamente, tolerando, legitimando y, finalmente, normalizando el uso de la fuerza para manifestar e imponer puntos de vista, demandas o proyectos sociales.

Este proceso marcó, de manera decisiva, el desarrollo de nuestro país a partir de 1967, yendo desde la masificación de las tomas (de terrenos, universidades, escuelas o fábricas) y los enfrentamientos callejeros hasta la declaración de parte de un actor tan relevante de la política chilena como lo era el Partido Socialista de que “la violencia revolucionaria es inevitable y legítima” y “constituye la única vía que conduce a la toma del poder político y económico” (resolución unánime del Congreso de Chillán de 1967). Los años subsiguientes vieron generalizarse el uso de la fuerza y la violencia como métodos de acción política, con actores que se ubicaban en ambos lados del espectro político y amenazaban de hecho el monopolio legítimo de su uso por parte de los agentes del Estado. Incluso se llegó al extremo de la formación de una guardia presidencial fuertemente armada al margen de las fuerzas de orden y seguridad de la República.

La diferencia de hoy es la amplitud y velocidad de la irrupción y normalización de la violencia que ha caracterizado los últimos meses. Sin embargo, cabe recordar que los hechos más recientes fueron precedidos por la aceptación y el acostumbramiento al accionar violentista en La Araucanía o en centros emblemáticos de educación como en Instituto Nacional junto al creciente dominio territorial de delincuentes y narcos (el Observatorio del Narcotráfico en Chile, dependiente de la Fiscalía Nacional, estimó que más 400 barrios estaban controlados por las bandas de narcotraficantes en 2017).

Con todo, lo ocurrido desde el 18 de octubre no tiene precedentes, en particular por la extensión, así como por el carácter disperso y tremendamente destructivo que ha asumido el estallido de violencia desbordando de manera palmaria y prolongada a las fuerzas del orden. Es triste constatarlo, pero es evidente que la violencia le ganó la partida al Estado de Derecho, transformándose en un hecho clave de nuestro devenir político a partir de la ola de atentados de octubre.

El polo insurreccional

El cuarto elemento que es pertinente mencionar en este contexto es la formación de un amplio conglomerado de fuerzas orientadas hacia la destrucción inmediata del sistema imperante. Este “polo insurreccional” fue estructurado de una manera mucho más política en los años 60 y comienzos de los 70, yendo desde las tendencias dominantes del Partido Socialista, en particular sus elementos guerrilleristas que cobraron gran peso orgánico a partir del Congreso de La Serena de 1971, al MIR y otros grupos de extrema izquierda, pasando por sus diversos frentes y organizaciones de masas. Se trataba, por lo tanto, de un polo de corte claramente revolucionario que aspiraba a la toma insurreccional del poder. En este contexto, una importante voz discrepante que trató de contener o al menos moderar el accionar de este polo insurreccional fue, fuera del mismo Salvador Allende, el Partido Comunista, encuadrado por ese entonces dentro del marco de las políticas soviéticas de coexistencia pacífica y respeto a la división hegemónica del mundo entre la Unión Soviética y los Estados Unidos.

En el caso actual se observan una serie de diferencias importantes: el polo insurreccional es mucho menos político y tiene una dispersión notable, tanto en lo orgánico como en su inspiración ideológica y sus propósitos. Su extensión va desde el Partido Comunista y otros partidos y movimientos de izquierda radical, incluyendo un fuerte y novedoso componente anarquista así como al feminismo radical, hasta las barras bravas y las bandas criminales asociadas al narcotráfico que han asumido un gran protagonismo como organizadoras de las acciones más violentas. Entre sus componentes centrales se encuentran también diversas organizaciones sociales con directivas radicalizadas, como muchas de las reunidas en la Mesa de Unidad Social y otras enraizadas en el mundo estudiantil como la ACES.

Se trata de una multitud de “tribus antisistema” que confluyen y se apoyan mutuamente, sin por ello estar orgánicamente coordinadas ni ideológicamente unificadas, en el ataque a la institucionalidad usando una gran diversidad de medios, que van desde la promoción o apoyo de acusaciones contra distintas autoridades en el Congreso hasta la infiltración de las grandes manifestaciones pacíficas de descontento ciudadano, la guerrilla urbana, la destrucción vandálica de espacios públicos, el saqueo y los atentados incendiarios de carácter terrorista.

La movilización y sincronización de este accionar tiene una morfología dispersa e inestable, propia de las redes sociales y una insurgencia con niveles considerables de espontaneidad, lo que hace muy difícil tanto su comprensión como su contención. Sin embargo, lo más notable y significativo es la diversidad de objetivos estratégicos que se esconde detrás de su confluencia táctica. A grandes rasgos podemos distinguir dos grandes objetivos muy distintos: por una parte, tomarse el poder estatal, por otra, debilitarlo hasta hacerlo impotente.

Entre los sectores más políticos, es decir, el Partido Comunista y sus periferias frenteamplistas, la orientación es claramente hacia la conquista del poder estatal mediante el derrocamiento de los gobernantes actuales, lo que se concreta en la demanda de renuncia del Presidente, así como en un sinfín de acciones para hostigarlo, denigrarlo e incluso, como en el célebre caso del diputado comunista Hugo Gutiérrez, alentar de manera apenas velada la agresión en su contra. Ello junto a campañas sistemáticas de amedrentamiento de sus rivales y acoso a diversas autoridades y a las fuerzas del orden.

Muy distinto es el propósito de los grupos de orientación anarquista, cuyo antiestatismo es su componente ideológico central (así como su odio a la religiosidad que deriva en la profanación y quema de iglesias, con sus ejemplos clásicos de la España anterior a la guerra civil y sus tristes réplicas chilenas), pero también el de las organizaciones criminales cuyo objetivo fundamental es el debilitamiento del Estado y, en particular, de sus fuerzas policiales a fin de poder controlar y ampliar con plena libertad sus territorios por medio de sus propios aparatos de fuerza. Surge así una multitud de “Estados paralelos”, que se multiplican llenando el vacío que deja el Estado de Derecho en retirada y cuentan con un fuerte enraizamiento territorial y apoyo, voluntario o forzado, de muchos de quienes viven bajo su poder. Es desde esta base que este tipo de organizaciones acostumbra a corroer, corromper y, finalmente, someter a todo el resto de la organización social, tal como lo muestra el caso de los narcoestados latinoamericanos o la bien conocida experiencia de las mafias italianas.

En todo caso, hoy confluyen todas estas orientaciones muy diversas y se usan mutuamente, tal como también las usa a su manera, como elemento de presión, parte de la izquierda más moderada que de esta forma está jugando con un fuego letal que fácilmente puede hacerse incontrolable y del cual, dado el caso, difícilmente se libraría. La historia demuestra contundentemente que la violencia insurgente nunca ha sido clemente con los moderados que coquetean con ella para ganar ventajas momentáneas.

Este lamentable uso oportunista de la amenaza violentista se ha transformado en un argumento central de muchos de quienes proponen la opción Apruebo en el plebiscito de abril, como bien lo sintetizó recientemente la vicepresidenta de la DC y Coordinadora de la campaña “Yo Apruebo”, Carmen Frei, al decir que de no ganar la aprobación “vendrían tiempos muy difíciles para nuestro país”, sin entender que les puede salir el tiro por la culata en la medida en que más y más ciudadanos terminen reaccionando contra este impúdico chantaje que parece desentenderse de la responsabilidad conjunta que en una verdadera democracia se tiene por defender con absoluta firmeza el resultado de las urnas frente a quienes no lo acatan.

Debilitamiento institucional

Finalmente, el hecho decisivo de la crisis que llevó al golpe del 73 fue el agudo debilitamiento y deterioro institucional. Nuestras instituciones estatales, así como todo el entramado que sostenía nuestra democracia, terminaron penetradas y devastadas por la confrontación en marcha. Las instituciones republicanas se transformaron en una trinchera más de una guerra entre bandos opuestos y la legalidad fue sobrepasada reiteradamente o usada mañosamente incluso por la autoridad máxima del Estado. En consecuencia, la disputa política tendió a desplazar su eje fundamental fuera de las instituciones y de los cauces democráticos, dejando paso a “la calle” y al uso de la fuerza como instancias decisivas de canalización de las demandas de diferentes sectores y de resolución de los conflictos políticos.

En el caso actual, el desprestigio y debilitamiento extremo de las instituciones es algo evidente y se refiere no sólo a las instituciones estatales, sino que abarca desde los partidos políticos hasta las iglesias pasando por los medios de comunicación y las organizaciones empresariales y sindicales. Se trata de un proceso prolongado que ha culminado en nuestros días y que se caracteriza por el descrédito del conjunto de la élite del país.

Frente a este descalabro de las élites, la calle se hace protagónica y la acción directa desplaza a los mediadores políticos y las vías institucionales, tal como en gran medida ocurrió en 1972 y 73. Estamos, en otras palabras, frente a un vacío de liderazgo y representación que tiende a ser llenado por una gran diversidad de nuevos actores sin mucha más legitimidad que el no pertenecer a la élite (o al menos así tratan muchos de hacernos creer) y ser capaces de hacerse escuchar mediante la fuerza, y en muchos casos la violencia con que irrumpen en el espacio público alterando la normalidad.

El matadero

En 1973 el “matadero” de la moribunda democracia chilena terminó siendo un sangriento golpe de Estado y una larga dictadura militar. Podría haber sido distinto, pero de ninguna manera indoloro dados los odios suscitados y la polarización fratricida del país. Cuando se llega al punto al que se llegó ese año fatídico ya no hay salidas buenas. Esta debería haber sido la gran lección de esos tiempos, pero parece no haber sido así. Un relato histórico parcial y manipulado no ha dejado, especialmente entre las generaciones jóvenes, entender en plenitud cómo se destruyó aquella democracia que alguna vez fue no sólo un orgullo nacional, sino incluso un ejemplo internacional.

En la actualidad no sabemos cómo terminará el proceso en marcha ni cuál podría ser, en el peor de los casos, el matadero que al final del camino le espera a nuestra democracia. Lo que sigue es, por lo tanto, una especulación que a muchos les podrá parecer descabellada, tal como el 17 de octubre hubiese parecido absolutamente descabellado un pronóstico que al menos se acercase a lo que verdaderamente ha ocurrido. Por ello, más vale empezar a pensar lo impensable si es que queremos ser realistas.

Mucho indica que los preocupantes fenómenos recién descritos pueden llegar a profundizarse, no menos ante la incerteza constitucional a la que estamos abocados, la irresponsabilidad rampante de una oposición que en medio del incendio le sigue echando leña al fuego, la debilidad del gobierno, el desconcierto y la dispersión de la centroderecha y, no menos, un deterioro económico que será una gran desilusión para muchos que creyeron que de la tormenta de octubre saldría un Chile mejor y más próspero. Las fuerzas que impulsaron y medraron del brote de violencia y anarquía están no sólo incólumes, sino que con toda probabilidad han incrementado su capacidad de reclutamiento, movilización y destrucción ante el repliegue del Estado de Derecho, el desbordamiento de los agentes del orden y la falta de determinación para confrontarlas de una manera efectiva.

A su vez, poco indica que nuestra actual crisis, de profundizarse y hacerse duradera, pueda llevarnos a una disyuntiva que se parezca a la de 1973: revolución o contrarrevolución, toma del poder por parte del polo revolucionario o intervención militar o incluso guerra civil, en el caso más trágico de todos. El polo insurreccional actual no tiene ni la consistencia orgánica ni ideológica ni de propósito como para aspirar a una disputa seria por del poder. Su heterogeneidad y dispersión la hace tremendamente efectiva como fuerza destructiva, pero la incapacita como aspirante al ejercicio del poder a nivel nacional. Además, sus elementos más temibles –los de carácter delincuencial– no se prestarán para ser simples “compañeros de viaje” o los “tontos útiles” de una izquierda radical que, como lo muestran todas las encuestas, poco o nada ha capitalizado de la crisis. Su fuerza es tal que son ellos los que, en gran medida, conducen este viaje mediante el manejo, junto a los grupos anarcos y el lumpen, de la pieza clave de todo este drama: la violencia.

En este horizonte de crisis permanente e impotencia tanto de los defensores del Estado de Derecho como de los revolucionarios existe la probabilidad de que nuestro país se deslice paulatinamente hacia una especie de narcoestado, donde la debilidad político-institucional se traduzca en la fortaleza creciente, ampliación y multiplicación de las organizaciones criminales y violentistas. En nuestra región hemos visto demasiados ejemplos de este tipo de desarrollo que ha desembocado en lo que, en realidad, es una de las peores pesadillas que podamos imaginar. Sobre ello debiéramos todos reflexionar, porque de ese pantano es muy difícil salir una vez que, por debilidad, oportunismo, falta de valor o ceguera, hemos dejado que se expanda y fortalezca.

Ello podría derivar, como salida desesperada a un estado de cosas insoportable, en el surgimiento de políticos y movimientos autoritarios que ofrezcan la restitución del orden al precio que sea y hagan suyo el tristemente célebre apotegma de Lenin de que se necesitan métodos bárbaros para combatir la barbarie. De ser así, serían los sepultureros definitivos de una democracia que, más allá de sus defectos, nos dio casi treinta años admirables y que dejamos morir ejerciendo ese triste derecho que ya hace un tiempo nos recordó el historiador Niall Ferguson: el derecho a ser estúpidos.

Fuente: ellibero.cl

domingo, 26 de enero de 2020

¿Qué son las ideas Políticamente Correctas?

domingo, enero 26, 2020 0
¿Qué son las ideas Políticamente Correctas?

Son las ideas que están impuestas e instaladas. Son las ideas hegemónicas del momento de las cuales, discernir es un pecado.

Suelen ser ideas que representan los deseos y anhelos de algunas personas, o son ideas que se imponen para manipular a la gente e imponer una agenda politica. Son ideas idealistas o fantasiosas que chocan con la realidad.

El problema de estos tiempos no son las ideas idealistas, ni las fantasías delirantes, sino que, el problema es la imposición totalitaria a estar obligado a pensar de esa forma porque quien piense diferente será sancionado de alguna manera.

Existe una anécdota que ejemplifica el pensamiento políticamente correcto. Se dice que una vez una empresa famosa de autos, creo que era General Motors, hizo una encuesta preguntándole a la gente cual sería el auto perfecto que ellos quisieran tener. Las respuestas de la mayoría fueron por el lado de un auto ecológico, que no contamine, que gaste poco combustible, pequeño y maniobrable, etc., etc. Y la empresa fabricó el auto ideal perfecto, el que la gente quería. Fue un fracaso porque la gente en realidad quería comprar un auto deportivo, con mucha potencia, o una camioneta enorme o 4x4, etc.

Esta anécdota nos habla de las intenciones, los deseos o la imposición de ciertas ideas políticamente correctas, versus la realidad.

Estado subsidiario o benefactor.

domingo, enero 26, 2020 0
Estado subsidiario o benefactor.

Subsidiario significa ayuda, benefactor también significa ayuda, pero mientras que subsidiario es ayuda cuando sea necesario, benefactor es ayuda de forma proactiva, así sea necesario o no lo sea. Subsidiario es protección, benefactor es sobreprotección.

Un estado subsidiario está pensado basado en que las personas son capaces, inteligentes y que pueden resolver los asuntos por su propia cuenta. Y el estado solo interviene cuando las personas no puedan.

Un estado benefactor está pensado basándose en que las personas son imbéciles (*), inútiles, lisiadas, y que no son capaces de resolver los asuntos, entonces el estado interviene resolviéndoles los problemas de forma proactiva.

Cualquiera de las dos formas de estado cuesta dinero. Nada es gratis. Las dos formas de estado se sustentan sacándole el dinero a la gente para poder cumplir estas tareas. El estado no tiene recursos propios y siempre tiene que expropiar recursos a través de los impuestos.

El estado subsidiario le quita lo mínimo que puede a la gente porque solo gasta dinero en aquellas cosas que la gente no puede resolver por sí misma. El estado benefactor es un monstro asfixiante y hambriento de dinero que casi siempre empobrece a todo el mundo (**), pero luego reparte cosas diciendo que son gratis. Pero no es gratis, porque todo lo pagan con el dinero expropiado a las personas; impuestos.

Todos los estados son ineficientes en gastar el dinero, cualquier cosa que ofrece el estado es de peor calidad y cuesta mas caro.


(*) Entiéndase la palabra imbécil en su verdadero significado y no como insulto. Imbécil es la persona que pudiendo hacer las cosas por sí mismo, teniendo la capacidad, tiempo, disponibilidad, etc., elige pedirle a los demás que le hagan las cosas. Estúdiese la etimología para entender el significado.

(**) Se cree que cuando un país supera cierto nivel de riqueza, cuando la pobreza ha desaparecido por completo y la persona que gana menos, el pobre más pobre de todos los pobres, pueda ser percibido como un millonario por las personas de los países del tercer mundo, entonces en ese contexto el estado puede ser benefactor sin perjudicar la economía ni empobrecer a las personas. Esto es una creencia que al parecer no es tan así porque los estados más ricos de europa también experimentan problemas con el estado benefactor a pesar de que son súper ricos.

sábado, 25 de enero de 2020

El marxismo cultural en Canadá. Por Juan Etchebarne Gainza

sábado, enero 25, 2020 0
El marxismo cultural en Canadá. Por Juan Etchebarne Gainza

Gracias al eminente intelectual argentino residente en Canadá, Pablo Muñoz Iturrieta,  tuve la noticia de enterarme la avanzada cultural totalitaria que lleva la delantera en Canadá desde 1968.
Pierre Trudeau, hombre de pensamiento maoísta y padre del actual primer ministro Justin, fue el artífice.

Nació en 1919 en Montreal (Quebec), hijo de padre francés y madre escocesa. Pese a ser criado dentro de una familia adinerada y profesar la fè católica (la patología del resentimiento no discrimina credo ni status social), ser educado en Harvard, encontrándose enfilado en el partido liberal canadiense, fue un reformador e impulsor de la “revolución silente” que promovía su íntimo amigo el tiranuelo Fidel Castro (la doctora Hilda Molina en una entrevista en La Nación + ilustra acerca de la “revolución silente” y cómo el régimen cubano tiene una virtual “ciudad de pensamiento” sic al servicio de ello).

Pierre Elliot Trudeau empezó su labor de “zapador social” como abogado integrando la Secretaria de Gabinete en Ottawa, siendo el principal asesor en cuestiones de derecho laboral y libertades civiles (conocido nicho de gramscianos).

En 1967 fue promovido a ministro de justicia, donde practicó reformas liberales promoviendo el aborto y la homosexualidad.

En 1968 alcanzó por primera vez el cargo de primer ministro de Canadá. En 1972 fue reelecto con el apoyo de los socialdemócratas del NDP.

“En 1976 visitó a Cuba, visita en la que llevó a su familia. Fue el primer jefe de estado de un país miembro de la OTAN que lo hizo. Fidel Castro incluso cargó al tercer hijo de Trudeau, Michael, y ambos políticos establecieron una fuerte amistad, que solo terminaría con la muerte de Trudeau en el 2000. Castro acudiría a su funeral, donde saludaría a toda la familia Trudeau”.

Luego de esta introducción nos sumergimos en la ortodoxia de su vástago, el carilindo Justín Trudeau. Éste ha establecido un régimen “de buenos modales” con el más sofisticado aparato de opresión psicológica estatal.

Ha extirpado la presencia católica en todo Quebec, confiscando colegios, hospitales y asilos de impronta confesional.

Ha censurado a todo el obispado canadiense imponiendo pena de prisión efectivamente a quien proclame que el matrimonio solo se logra entre el hombre y la mujer.

Ha impuesto una rígida agenda escolar e intra familiar abrazando la “ideología de género”. Tanto es así que ha suprimido la patria potestad de los padres (Argentina también lo ha hecho con la sanción del Nuevo Código

Civil durante el régimen kirchnerista). Por lo cual si un progenitor le cuestiona a su hijo infante la identidad genérica que quiere adoptar y el Estado toma conocimiento de ello, automáticamente cae una asistente social al hogar y se lleva manu militari a los hijos a un pupilado de adoctrinamiento. Y si ello sucede, el fisco canadiense cataloga a los progenitores de “homofobia” o “transfóbicos” imponiéndoles severísimas multas y hasta hacerlos despedir de sus respectivos trabajos (esto está llegando poco a poco a la Argentina tanto de la mano de Mauricio Macri u Horacio Rodriguez Larreta como de Alberto Fernández).

Como al enviar a un hijo a una escuela pública o colegio privado contrae la perversión de éste, ello ha fomentando la educación Inter hogareña y el exilio de cientos de familias canadienses a Guatemala, evadiendo la persecución política y adoctrinamiento cultural nocivos.  Lo cual ha motivado la condena de Su Santidad Benedicto XVI y el enmudecimiento de Jorge Bergoglio.

Hoy el trapo arcoíris LGTB, izada por el propio Justín Trudeau, ondea junto al Pabellón Canadiense en lugares públicos. Pero aquella “bandera” trasciende el aspecto LGTB y representa la nueva ética del marxismo cultural gramsciano, sus promotores no son ya homosexuales sino activistas héteros organizados.

Esta ética gramsciana sobrepasa la mera orientación sexual y mediante la promoción de géneros animalizados, familias poliparentales y extinción de costumbres heteronormativas impulsa el “transhumanismo” que es un claro ataque a la supervivencia de la especie humana.

Con el movimiento de pinza o de doble envolvimiento que efectúan el liberalismo en conjunto con el socialismo comunizante (el liberalismo es el precursor químico del socialismo igualitario o comunitario, no es casual que rancios marxistas como Vargas Llosa, Kovadloff, Leuco o Aguinis se hallan pasado al liberalismo), a ello nos está arrastrado la dinastía Trudeau y es bueno que el planeta se entere.

Fuente: prensarepublicana.com

viernes, 24 de enero de 2020

La demolición de Occidente

viernes, enero 24, 2020 0
La demolición de Occidente

Ya no estamos en la decadencia, sino en el final. No en la Roma del siglo IV, sino en la del 450. Recordemos que la Urbe cayó en 476 y nadie se lo tomó a la tremenda. El paso del imperio a las monarquías bárbaras fue mucho más suave de lo que las películas de peplum nos cuentan. La vida romana siguió en Italia por la lenta pendiente de la extinción hasta las guerras del siglo VI y la invasión lombarda. Los patricios y senadores mantenían sus fincas y los romanos ya no formaban un populus desde hacía siglos, sino que eran una masa de ilotas que malvivían bajo la tiranía de unos oligarcas que consideraban que era más rentable pagar mercenarios bárbaros que armar al propio pueblo. Si había que sustituir al emperador por un rey germano, tampoco pasaba gran cosa. La vieja identidad quírite ya había sido convenientemente vejada por el universalismo estoico y cristiano, que así justificaba el dominio bárbaro.

Las civilizaciones no perecen como las personas, su muerte dura siglos y siempre es por suicidio, por un odio sobrevenido a sí misma

Las civilizaciones no perecen como las personas, su muerte dura siglos y siempre es por suicidio, por un odio sobrevenido a sí misma. Es lo que desde Gibbon conocemos como barbarie interna. En Occidente, esta enfermedad del organismo europeo se inició con la Revolución francesa y llegó a hacerse infección generalizada en el siglo XIX, con la extensión del liberalismo, que minó los pilares del orden tradicional de nuestra cultura e instauró en el poder a ese instrumento de destrucción de todo orden espiritual que es el burgués volteriano y demócrata. Sin duda, el corolario del basto y brutal materialismo decimonónico se encarnó en el marxismo, que se complementaba, además, con un hegelianismo pervertido, lo que le proporcionó un contenido místico capaz de crear una mitología mesiánica que conquistara a las masas. Bastaba un mal paso para que el admirable y bello edificio surgido en el año mil se viniera abajo. Entonces llegó 1914. Y tras él, aún peor, 1918. Occidente quedó en manos de oligarquías de demagogos a sueldo de los poderes financieros. Más de un siglo de degradación permanente de la vida cultural, religiosa y política ha pasado desde entonces.

Desde los años sesenta del pasado siglo, la labor esencial de la élite intelectual europea ha sido aborrecer su propia tradición, hacerla un producto odioso de entes fantasmagóricos como el heteropatriarcado, el racismo, el capitalismo o lo que sea la última ocurrencia de intelectualidad igualitarista y liberal. Ese discurso es el que ahora permite que buena parte de los políticos y universitarios europeos abominen de su historia y estén colaborando en la creación de una "Europa" postnacional, sin identidad, sin tradición y sin personalidad.

Ese instrumento de destrucción de todo orden espiritual que es el burgués volteriano y demócrata

Un gran comercio en el que cualquiera cabe y en el que el pasado es algo que olvidar —ahora— y destruir —después—. La abolición de la identidad de los pueblos occidentales es asombrosa, como se puede comprobar en los casos clínicos de Canadá y Suecia, exnaciones destruidas por el credo de la corrección política en menos de una generación. En el caso de Canadá estremece ver como la "dinastía" de los Trudeau —cuyo representante, un histrión profesional, es un perfecto ejemplo del hombre sin atributos contemporáneo— ha aniquilado un país en menos de cuarenta años, ha borrado su historia y su identidad y ha creado de la nada un nuevo y heteróclito "pueblo", mediante un intenso programa inmigratorio en el que se prima a los no europeos. A día de hoy, ser blanco, heterosexual y cristiano en ese país es garantía de todo tipo de discriminaciones, bendecidas además por los tribunales de justicia. Pero los fondos que se usan para discriminar a esos ciudadanos salen de sus propios bolsillos y de esa manera contribuyen a su propia ruina y a la marginación de sus hijos, a su conversión en parias blancos. Eso sí, también el muy progre Canadá actual es un paraíso del capitalismo salvaje. No por casualidad el partido de los Trudeau se llama socialista y liberal. Canadá encarna el modelo de laboratorio que se va a imponer en Europa en muy breve plazo, el de la identidad cero. Por su inconsistencia intelectual, su cinismo y su sumisión a la superélite financiera, Justin Trudeau marca el camino de otros líderes de diseño, hombres sin moral ni conciencia histórica de lo que sus naciones son y representan, simples productos de mercado al servicio de su mediocre ambición personal y de los cada vez menos oscuros poderes que los financian. Esa es la gente que destruirá en breve nuestros estados-nación. Canadá y Suecia marcan el camino.

Sin duda, la socialdemocracia ha sido esencial a la hora de emascular, inhibir y enervar a los pueblos de Europa y América.

Antinacional por definición, la socialdemocracia ha sido y es el mejor instrumento de los poderes financieros mundiales para aniquilar la conciencia nacional

Antinacional por definición, la socialdemocracia ha sido y es el mejor instrumento de los poderes financieros mundiales para aniquilar la conciencia nacional y, con ella, el concepto de soberanía, clave para sostener el poder democrático de los Estados y su independencia frente a la dictadura de las grandes empresas. A cambio de estabular a una población embrutecida, embriagada con unos supuestos "derechos" individuales que sólo contribuyen a una atroz degradación moral, la socialdemocracia ha conseguido transformar al activo y fáustico homo europeus en un eunuco pasivo y poltrón, en un ave de corral bien cebada: en el último hombre nietzscheano, en un monigote pacifista, animalista, feminista, estéril, cosmopolita; el frívolo homo festivus, producto de casi un siglo de estabulación socialdemócrata, es un tipo humano que sólo puede acabar como el futuro esclavo de inminentes conquistadores a los que él mismo abrirá las puertas. De hecho, ya lo está haciendo. El comunismo soviético mataba los cuerpos, pero no las almas. Y a su caída, las viejas naciones resurgieron con mayor fuerza. Pero la socialdemocracia mata el alma y cuando desaparezca sólo se encontrarán taifas barbarizadas y guetos étnicos.

Representada en apariencia por maniquíes como Macron, Tsipras, Sánchez o Trudeau, la presunta clase dirigente no es más que la pantalla de una superélite internacional que ve en las viejas naciones un obstáculo para su desarrollo planetario. Para acabar con ellas dispone de varios instrumentos; el más decisivo es un orden jurídico supranacional impuesto por organizaciones a las que nadie controla ni elige, como la ONU, que establecen conductas, políticas e imponen ideologías haciendo caso omiso de tradiciones, soberanías y culturas. El segundo es una élite antinacional y antieuropea, radicada en las universidades anglosajonas, que expande desde sus centros académicos los disolventes ideológicos de las conciencias nacionales mediante un pensamiento homogéneo a nivel mundial. El tercero es la extensión de falsos problemas, de disputas de cariz bizantino sobre temas en el fondo irreales e intrascendentes, como el "género", los "derechos" de los animales o el "planeta", cuya virtualidad real es tanta como la de las disputas teológicas del Bajo Imperio. Pero su fin es crear falsos debates e inocuos "conflictos" que no atacan la cuestión esencial de nuestro tiempo: la emancipación de los pueblos frente a la superélite mundial, la guerra de clases contra los políticos, altos funcionarios, ejecutivos y financieros que nos tiranizan. Fijémonos, por ejemplo, en que el culto apocalíptico del "planeta" puede servir para introducir restricciones en los derechos económicos de los pueblos, para modificar las conductas básicas de la sociedad y para que la gente se resigne con mansedumbre a padecer políticas de pauperización (ahora llamadas de "austeridad").    

Sin duda, ya estamos en el fondo de la pendiente. En los próximos años, y como anuncian sin pudor los comisarios de migraciones de la Unión "Europea" o el propio maniquí que dice gobernar España, se abrirán las puertas a una oleada de millones de africanos y musulmanes que serán decisivos a la hora de completar el objetivo esencial de la élite de Bruselas: aniquilar la homogeneidad de las naciones europeas y romper la identidad cristiana y occidental de todo el continente. Y eso va a pasar ya. El Pacto de Marrakech sobre migraciones impuesto por la ONU, firmado por España el año anterior, adquirirá en breve forma de ley. Para facilitar estos designios, es necesaria que la política de demolición cultural de Europa se acelere. Para eso están la extrema izquierda académica y el papa de Roma.

¿Qué hacer? Resistir y transmitir. Rechazar la aculturación. Encontrar espacios de resistencia, cohesionar lo que quede de la vieja Europa en una comunidad de familias sólida e impermeable a las políticas racistas y denigratorias de la izquierda y del liberalismo progre. Defender la soberanía del Estado-nación como contrapoder del mundialismo avasallador. Y, sobre todo, crear redes de transmisión de nuestras tradiciones a nuestros sucesores; inculcar una conciencia defensiva que permita, en la medida de lo posible, la supervivencia de nuestros pueblos en el naufragio de las próximas décadas. Crear islas de luz en el océano de oscuridad que pronto anegará la vieja Europa, que sólo seguirá existiendo como tal al este del Oder.

Fuente: elmanifiesto.com

jueves, 23 de enero de 2020

El grotesco concepto de apropiación cultural. La nueva política maníaco-represiva

jueves, enero 23, 2020 0
El grotesco concepto de apropiación cultural. La nueva política maníaco-represiva

Nacido en los Estados Unidos, el concepto de apropiación cultural es la última extravagancia del multiculturalismo. Prohíbe la adopción o la utilización de elementos de una cultura “dominada” por los miembros de una cultura “dominante” ‒en este caso, los “opresores blancos”‒ sobre la base de que la citada cultura “dominada” se vería así expoliada de su identidad y reducida a un estereotipo racista. ¡Monstruoso!

En el mejor de los mundos burlescos que vienen, ¿todavía tenemos el derecho a disfrazarnos? ¿Lucir rastas, travestirse de Mulan (la guerrera china de Walt Disney), exhibir tatuajes con símbolos tribales polinesios, pegarse plumas indias o incluso practicar yoga ‒cuando se es blanco y “dominante”… sin correr el riesgo de “asumir una cultura que ha sufrido opresión y genocidio cultural”?  No, aseguran coralmente las organizaciones negras, los sindicatos latinos, los clubs de “nativos americanos”, las sectas hinduistas, los lobistas asiáticos, haciendo valer que se trata de un conjunto de prácticas espirituales y culturales santuarizadas, propiedad de una minoría oprimida y solamente de ella. Es a partir de la campaña Take yoga black, lanzada en 2008, cuando la noción de apropiación cultural vio la luz, antes de difundirse por el conjunto del continente americano. No hay fiesta de Halloween sin que las universidades no recuerden a sus alumnos Wasp que resulta inapropiado disfrazarse de amerindio, mexicano, sushi, geisha, samurái, bonzo, etc. Es el nivel cero de la pertenencia. Con ello, se comprende que la apropiación cultural ejerza su férula punitiva principalmente durante la noche de Halloween. Es la policía de las calabazas. En su delirio, los maníaco-represivos incluso comienzan a rastrear en las redes sociales los emoticonos y otros “smileys” negros, los “black smiling faces” (rostros negros sonrientes).

La cara oculta del antirracismo

Desgraciados los blancos que tengan la tentación de pinturrajearse de negro ‒el famoso blackface asociado en el imaginario americano a las representaciones despreciativas de los negros en tiempos de la segregación‒ o de vestirse de reina de Saba. Es una forma de whitewashing (la interpretación de un papel “racializado” por un blanco). Rápidamente estarían encima las fraternidades y hermandades de afroamericanos ofendidos y encrespados. Un movimiento #Black Bruins Matter (“marrón” viene del nombre del esclavo fugitivo) verá también la luz, en la universidad de California en Los Ángeles; centenares de activistas afros desfilarán al grito del inefable “¡Eres libre de ser tú, pero no de ser yo!”, o incluso “nuestras culturas no son disfraces”, cuando ellas no son mucho más que eso. En Hollywood tiemblan. Le película Exodus, dioses y reyes (2014) de Ridley Scott, con Christian Bale como Moisés y Joel Edgerton como Ramsés, sería hoy retocada, igual que Elizabeth Taylor en Cleopatra. Imposible poner en escena a Otelo sin un actor negro, pues lo contrario sería “atentar contra la diversidad racial”, como en Bristol, Inglaterra, donde la comedia musical Aída de Elton John, adaptación de Verdi, tuvo que ser desprogramada: se había dado el papel de Anmeris, la hija del rey de Egipto, ¡a una cantante blanca!

En 2015, un tribunal federal estadounidense retiró a la franquicia de fútbol, los Redskins de Washington, los derechos sobre su nombre (“redskin” significa “piel roja”), por el motivo de que era ofensivo para los “nativos americanos”. La franquicia conserva su mascota india, pero ha debido ceder el monopolio de sus productos de merchandising. Lo mismo sucedió en Ohio con los jugadores de béisbol del Cleveland Indians. Después de años de controversia y persecuciones, el propietario del equipo se comprometió a retirar definitivamente el logo de su franquicia, el “Jefe Wahoo”, un inocente y anodino indio con dientes blancos.  

La purificación capilar

Irónicamente, la apropiación cultural castiga a los “diversitarios” por sus pecados: su amor por el Otro, por el yoga, por las varitas de incienso, las trenzas africanas, los trajes sioux, la pimienta mexicana. El Otro no quiere más de todo esto. A la demanda de mayor apertura a la universalidad, él responde por el encierro del supremacista. Es el deseo de indianidad, de negritud, de “migritud” (de mimetizarse solidariamente con los migrantes), de los blancos lo que debe ser castigado. Y es justo que así sea, puesto que recuerdan a zombis postidentitarios, productos híbridos de la mundialización. Pero ni más ni menos que las minorías racializadas que velan celosamente por una falsa pureza etnocultural que termina por proponer el separatismo, el grupo cerrado, la consanguinidad. Es el retorno de la segregación, pero elegida, asumida, reivindicada. Una nueva variedad de purificación étnica: la purificación capilar, la purificación culinaria, la purificación vestimentaria.

Estas minorías anticipan una cultura reconstruida desde cero, que desde hace tiempo ha caído en el dominio público. Hacen el bello juego de denunciar las falsificaciones ofensivas, pero ellas mismas no son más que burlescas imitaciones, copias falsificadas que reposan sobre la fetichización folclórica de una cultura de síntesis pasada desde hace tiempo por la trituradora de la mundialización. En verdad, todo el mundo está disfrazado en este asunto, comenzando por las seudoculturas dominadas. Disfraz, el peinado afro, ya presente en el Egipto faraónico. Estereotipo, el sushi japonés, de origen chino. Usurpación, el yoga, de origen védico. No hay más cultura específica que allí donde predominan las subculturas tribalizadas, indigenizadas, masificadas, que no son más que subproductos de la mundialización. Todos estos marcadores identitarios, blandidos como símbolos de pertenencia exclusiva, en realidad no pertenecen a nadie. Son el resultado de una aculturación forzosa y forzada y de una paródica recomposición identitaria, nacidas por contacto con la cultura-mundo. No son más que groseros sucedáneos de lo que alguna vez fueron antiguas culturas vernáculas. En una palabra, falsificaciones made in Hollywood. Negros de carnaval, latinos de comedia musical, indios de circo. Es la famosa ley de Marx, según la cual la historia se repite dos veces: la primera como tragedia, la segunda como farsa.

Fuente: elmanifiesto.com

jueves, 16 de enero de 2020

Australia. Los incendios de Greta Thunberg.

jueves, enero 16, 2020 0
Australia. Los incendios de Greta Thunberg.

Australia esta en llamas desde hace meses. La ONU le echa la culpa al cambio climático provocado por la actividad humana. ¿Cuál actividad humana? La industria y más específicamente el capitalismo, pero haciendo énfasis en la forma en la cual se extrae la energía. Esto último es muy importante. En lo que más enfatiza la ONU es en el cambio en los sistemas de extracción de energía y pasar a nuevos sistemas de energía de emisión cero de CO2.

Como cualquier alteración del clima y también la no alteración del clima, es por culpa del cambio climático, entonces la ONU ya no tiene seriedad ni credibilidad.

Una inundación es por culpa del cambio climático, una sequía es por culpa del cambio climático, un viento fuerte es por culpa del cambio climático, un no viento es por culpa del cambio climático, cualquier cosa que pase o que no pase, es por culpa del cambio climático. Con ese criterio tan amplio, que lo abarca absolutamente todo, basados en relatos y puestas en escenas con intenciones políticas, que no se ajustan a los mejores criterios científicos, la ONU ya no tiene ninguna credibilidad en sus palabras.

¿Cuáles serían las influencias naturales ancestrales que facilitarían las condiciones de los incendios?

En la zona de Australia existe un fenómeno que se llama «Dipolo del Océano Índico». A este fenómeno también se le conoce como el fenómeno del Niño del Océano Índico.

Se producen diferencias de temperaturas en las superficies de las aguas occidentales, las de las costas africanas, y las temperaturas de las aguas orientales, al norte de Australia.

Según las fases positivo o negativo, de este fenómeno, se producen mayores o menores lluvias, grandes sequias o inundaciones, en África y Australia alternadamente.

En este momento estamos en uno de esos periodos naturales, perfectamente predecibles y periódicos en los cuales debe haber sequias en Australia y grandes lluvias en algunas zonas de África (Kenia, Tanzania, Uganda, Yibuti, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Etiopia, Burundi).

Ninguno de estos fenómenos son originados por alguna causa nueva. Todo esto es periódico, predecible y tienen miles de años de historia en que viene sucediendo. Las lluvias y las sequias.

Las condiciones actuales en Australia son propicias para que existan grandes incendios. No son condiciones por un cambio climático reciente. Son condiciones porque así funciona el clima desde hace milenios.

Tal vez la magnitud de los incendios esté fuera de los parámetros normales, pero como ya veremos, los incendios fueron provocados.

Incendios de magnitud similar a los actuales se dieron en 1974 como se muestra en la tabla. Haciendo la distinción que aquellos incendios no fueron provocados, ni incentivados. No había un organismo internacional interesado en armar un relato político para a recaudar dinero y hacer cambios políticos a intereses de algunas corporaciones y globalistas.

Los incendios más grandes están ocurriendo en el estado de Victoria y en el estado de Nuevo Gales, mayoritariamente en bosques de eucalipto.

El eucalipto, es una especie que deja caer hojas que se secan, que arden fácilmente. El eucalipto es una especie que esta naturalmente diseñada para propagarse a través de los incendios.

El eucalipto se quema, pero no muere en los incendios forestales. Una vez que se apaga el incendio florece nuevamente a velocidades muy superiores a cualquier otra especie. Su semilla se propaga con el viento y al contacto con la tierra devastada por el incendio florece rápidamente.

Por este motivo el eucalipto es como la pólvora natural para los incendios forestales. Porque está adaptado para propagarse de esa forma.

Más allá de que el eucalipto sea un árbol que favorece la aparición de incendios forestales más que otras especies, también hay que considerar que la existencia de múltiples focos separadas por decenas, cientos o miles de kilómetros, nos indica con claridad que los incendios son provocados.

Es verdad que cuando se produce un incendio, se produce una corriente ascendente de hojas encendidas y otros elementos que son arrastrados por el viento y pueden provocar otro foco aislado. De esa forma en los incendios forestales pueden aparecer múltiples focos. Pero nunca pueden aparecer focos separados por decenas, cientos o miles de kilómetros, ni tampoco puede producirse tanta cantidad de focos, ni tampoco puede producirse focos en contra de la dirección del viento. Esto no se produce de forma natural.

Las autoridades en Australia ya llevan detenidas a casi 200 personas por generar deliberadamente los incendios forestales.

¿Quiénes son estas personas? ¿Por qué provocan incendios intencionales?

En los incendios del Amazonas se comprobó, que existían personas que provocaban deliberadamente incendios forestales para sacarle fotos, porque estas fotos luego eran compradas por muchísimo dinero, por organizaciones ONGs que se dedicaban a denunciar incendios forestales ante organismos internacionales. Todo esto se supo y se comprobó, pero la prensa apenas le dedico unos párrafos ocultos, en lugares donde apenas fue vista esa noticia.

¿Cuáles serán las motivaciones de las personas que provocan incendios forestales en Australia?

Si accedemos a la página de las subvenciones que otorga el gobierno de Australia (https://tinyurl.com/wz9bjab), podemos observar que el gobierno entrega enormes cantidades de dinero a las instalaciones de plantas de energías renovables. Sólo entrega dinero a las instalaciones de dichas plantas. No entrega dinero a la investigación, ni a la fabricación de los componentes que se necesitan.

Lo que sucede con esas plantas de energía es que se recibe las subvenciones, se instala la planta y luego son rentables por muy poquito tiempo, ya que la tecnología cambia rápidamente y muy pronto no se puede competir con las plantas que tienen la tecnología un poquito más nueva. Por lo tanto, en apenas unos poquitos años, esas plantas de energía quedan obsoletas y dejan de ser rentables.

Quemarlas o dañarlas significativamente con un incendio, en una zona donde los incendios son habituales y están activos en ese mismo momento, puede ser una posibilidad para cobrar el seguro y luego pedir nuevamente una subvención al gobierno para fabricar una nueva.

Y saben que, ¡oh coincidencia! Muchas de estas plantas de energía renovable están justamente en las zonas que están siendo devastadas por los incendios forestales y están siendo afectadas.

¿Porque le echan la culpa al cambio climático?, si está probado que los incendios son provocados, y que además la sequía es natural y provocada por el dipolo del océano indico que es un fenómeno que existe hace miles de años y es periódico. ¿Porque se hace un escándalo con eso y la prensa repite esas cosas y no dice la verdad?

Los hechos son que los globalistas de la agenda 2030 quieren imponer la transición energética. Hacer que cada vez más se pase a la energía nuclear y a las renovables. ¿Por qué? Porque hay mucho dinero en esos negocios. Muchas tasas, impuestos, multas, etc., que se cobrarán que irán a subvenciones y repartija.

Referencias:

Subvenciones que otorga el gobierno de Australia:

https://www.cleanenergycouncil.org.au/consumers/buying-solar/government-programs

Artículo "El Niño indio": qué es el dipolo del océano Índico y qué tiene que ver con las inundaciones e incendios forestales:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-50705069

Página de la NASA con el seguimiento online de los incendios forestales:

https://firms.modaps.eosdis.nasa.gov/map/#z:5;c:136.2,-29.5;t:adv-points;d:2020-01-11..2020-01-11;l:imagery,firms_viirs,firms_modis_a,firms_modis_t

Personas detenidas por provocar incendios:

https://es.theepochtimes.com/casi-200-personas-han-sido-arrestadas-en-australia-por-generar-deliberadamente-incendios-forestales_590829.html

Artículo: El caso de la planta solar de 1000 millones de dólares que buscaba ser la más avanzada del mundo y que hoy día ha quedado obsoleta:

https://www.xataka.com/energia/caso-planta-solar-1000-millones-dolares-que-buscaba-ser-avanzada-mundo-que-hoy-dia-ha-quedado-obsoleta

Video que explica este artículo:

https://youtu.be/GKk_A04jip4

sábado, 11 de enero de 2020

El NACIONALSOCIALISMO y su política económica (1/2)

sábado, enero 11, 2020 0
El NACIONALSOCIALISMO y su política económica (1/2)

¿Qué es el nacionalsocialismo?

Aunque no falta mucho para que se cumpla un siglo de la asunción de Hitler al poder, el debate sobre la filosofía política y económica de la Alemania nacionalsocialista, sigue siendo uno de los temas más discutidos en la actualidad.

¿Los nazis eran socialistas? ¿Cuales fueron las ideas fundacionales detrás de la doctrina nacionalsocialista? ¿Las políticas de Hitler causaron un milagro económico?

En este vídeo intentamos responder algunas de estas preguntas y analizar la política económica nacionalsocialista desde 1933 hasta 1939.

El Barco de Teseo y la Constitución de Pinochet.

sábado, enero 11, 2020 0
El Barco de Teseo y la Constitución de Pinochet.

En la mitología griega, Teseo fue un mítico rey de Atenas. Se decía que tenía dos padres, el rey Egeo y Poseidón, el dios de los mares. A sus 18 años de edad Teseo se presentó como voluntario para vencer al temible Minotauro, y embarcó a la isla de Creta presentándose ante el rey Minos. Acabó con el monstruo a puñetazos y pudo salir del laberinto que la bestia habitaba tirando del hilo de un ovillo que le había regalado Ariadna, la adorable hija de Minos, y que él había atado a su cintura, para saber regresar.

Tras múltiples aventuras, volvió triunfal a Atenas y allí fue aclamado como rey; el monarca triunfal de la que sería, la fulgurante polis que dominaría occidente.

El barco en el que regresó, era una pieza magnifica de 30 remos que nunca volvería surcar las aguas. Los atenienses, en cambio, lo trajeron a tierra y lo situaron en un lugar destacado, donde las gentes del lugar pudieran visitarlo y rememorar las hazañas de su rey.

Expuesto a la intemperie, el barco de Teseo fue envejeciendo poco a poco. Al observar su decadencia el filósofo y político Demetrio de Falero, quien años más tarde sería el primer bibliotecario de la biblioteca de Alejandría, decidió cuidar del barco como imagen del esplendor de Atenas. Y durante años ordenó que se quitara la madera gastada entretejiendo madera nueva. Un día se reemplazaba el puente, otro la barandilla, un mes se incorporaban remos nuevos, y al siguiente sustituían la quilla. Así a lo largo de los años el barco de Teseo fue reemplazado poco a poco por un barco idéntico, en el mismo lugar, con las mismas características, el mismo perfil, idéntica forma.

En la vieja Atenas se consideraba un ejemplo de identidad, de algo antiguo que iba cambiando, sin dejar de ser el mismo objeto.

Sin embargo, los filósofos, al observar las tareas de mantenimiento del barco, comenzaron a preguntarse, si el que estaba ahí, era en efecto el barco de Teseo o era otro en cambio.

Hubo quienes aseguraron que mientras el barco permaneciera en este lugar seguía siendo el mismo barco. Otros que mientras la mitad de las piezas siguieran siendo originales, el barco sería el mismo. Algunos adujeron que mientras el diseño del barco fuera igual, seguía siendo el barco de Teseo, y otros pensaron que mientras que la materia había cambiado, el barco que había ahí, era otro.

La paradoja del barco de Teseo nos ha acompañado durante más de 2000 años sin que todavía hoy hayamos llegado a un consenso sobre si un barco al que se le han reemplazado todas las piezas es el mismo barco o es otro.

Hasta aquí el relato de la paradoja de Teseo.

Es evidente que podemos hacer la correlación con la llamada constitución de Pinochet.

Dicen que la Constitución actual de Chile fue hecha en el gobierno de Pinochet, pero los hechos son, que ha tenido tantas reformas, que la pregunta valida es: ¿Realmente es la constitución de Pinochet o es otra constitución diferente?

miércoles, 8 de enero de 2020

Principios del pensamiento conservador.

miércoles, enero 08, 2020 0
Principios del pensamiento conservador.